29 de febrero de 2012

El Último.

Siendo un crío tuve pocas oportunidades de disfrutar de la relación paterno-filial con un padre tan ausente, pero recuerdo que uno de los mejores momentos era cuando íbamos a dar una vuelta en el viejo volkswagen escarabajo. Cuando parábamos ante un semáforo en rojo le pedía que cuando cambiara a verde le diera fuerte al acelerador para colocarnos los primeros del grupo y, como estaba convencido de que todo el planeta estaba comunicado por una misma carretera, nos convertiríamos en los primeros del mundo lo cual me provocaba un estallido de euforia que terminaba en una inocente decepción cuando observaba como de la nada surgían otros automóviles frente a nuestro escarabajo.

Años más tarde esa misma joven impetuosidad siempre conseguía que me precipitara en mis acciones queriendo ser el primero en declararme, en entregarme, en exponerme y a cambio solo obtuve vacuos desengaños.

En esta época en que parece que todo va a la velocidad del rayo la experiencia me ayuda a desdeñar la importancia que pueda tener el ser o llegar el primero. La simple idea de ser el primer amor en la vida de un hombre me provoca rechazo, prefiero ser la relación más importante y, a ser posible, la última.

"At last, my love has come along
My lonely days are over
And life is like a song
Oh, yeah, at last"







22 de febrero de 2012

La Polla y La Olla.


Al mismo tiempo que tonifica mis músculos y relaja mi tensión, follar pone pletórica mi ánima.

Hace un par de semanas que se cruzó en mi camino después de compartir un par de noches hace seis años, aluciné cuando aún se acordaba de mi nombre y sin dejarse de preguntar porque nunca volvió a llamarme decidimos regalarnos un fin de semana lleno de sexo, conversación, sexo, descanso, dildo, comida, fetichismo, paseo, tapitas, parafilias, museo, cine y sexo.

El lunes llegué a trabajar con una boba sonrisa dibujada en el rostro de un cuerpo sumido en un dulce estado de viciosa lasitud. Esa paz solo se quebró en parte cuando apareció la pesada compañera de turno que, además de petarda, anda buscando ejercer una interacción sexual con quien le ría las gracias de pasillo; así que toda risueña me preguntó :

Petarda Impertinente : "¿Qué has hecho para estar tan flojo?"
Alforte : "Hincharme de follar"
Petarda Impertinente : "Ah Si? y ¿Cómo se llama la afortunada?"
Alforte : "Miguel"

Tal vez fui bastante rudo pero ya sabéis que una intensa follada pone pletórica mi ánima, además así la susodicha recibía una bofetada de realidad para que dejara de pescar en una pecera vacía.

Desde que comencé a trabajar con dieciocho años en todos y cada uno de mis dispares destinos laborales siempre he disfrutado con la sinceridad de alguna compañera que, en confianza, conocía mi identidad sexual y con la que compartíamos charlas protagonizadas por nuestras surrealistas desventuras sexuales.

Realmente necesito sentir esa complicidad con algún compañero para sentirme yo mismo en mi trabajo, y aunque algunos puedan sospechar, evidentemente al ser algo perteneciente a mi intimidad solo es compartido por quien siento aprecio, excepto en esta ocasión en que la elegida no ha sido por una cuestión de confianza, más bien todo lo contrario.

Ya sé que no es prudente mezclar la olla con la polla (aunque a Penélope Cruz le ha ido de puta madre), pero en este caso me siento más aliviado que preocupado, en cualquier caso y antes de que llegue a sus oídos a través de lenguas viperinas, hoy se lo he comenté a un compañero que realmente me importa (y no sabéis hasta que punto) porque además de estar buenísimo mi gaydar dice que entiende y a río revuelto ...

Alforte : Hoy ha llegado la petarda a la sala del café diciendo que está muy contenta de que yo tenga novio delante de otros compañeros, creo que no lo hace con maldad pero esa tía no se entera que fue solo sexo, que no tengo ni novio ni novia.

Compañero : Alforte debes de ser más prudente.

Alforte : Si yo fuera tan imprudente como dices te hubiera metido mano el primer día que entré a trabajar a este centro.

Continuará???

"Tómame como tú quieras.
Frente a la chimenea.
Frente a tu yate.
Delante de mis padres.
Me importa un pimiento
¡Solo Tómame!"

12 de febrero de 2012

La Dulce Dieta De Un Cándido Spiderman.

Desde este verano llevo sufriendo ciertas molestias y desajustes digestivos, yo le echaba la culpa al trasiego que ocasiona el cuidado de un enfermo terminal.

Cuando llegaba a casa devoraba toda clase de dulce, ya sabes lo que dicen del chocolate, que libera las endorfinas que te hacen sentir alegre y feliz. Lo que no sabía entonces es que el azúcar es el alimento favorito de un hongo intestinal que se hace fuerte en tu organismo en periodos de estrés y dificulta la digestión de los alimentos provocando la bajada de las defensas, estoy hablando de las puñeteras cándidas :

Estas culisueltas también me ponen enfermo aunque no tengan nada de candidez.

Si sois morbosos solo tenéis que teclear cándidas en google y veréis imágenes más dantescas que la de arriba.

Principalmente las molestias se centran en que después de tres o cuatro días sin visitar al señor Roca tengo que recurrir a los servicios de un sacerdote para que me realice un exorcismo rectal al grito de : ¡Demoniaco mojón sal de ahí dentro! ¡El poder de la fibra te lo ordena!; y en cambio otros días puedo salir corriendo agarrándome el trasero mientras rugo : ¡Abran paso! ¡Fuego en la salida de emergencia!
A estas molestias también se unen otra indeseable sintomatología en forma de hinchazón abdominal, halitosis, nerviosismo, decaimiento físico ... las mismas sensaciones como si estuviera viendo una película de Terrence Malick.

Harto de padecer estas vicisitudes y con el ninguneo por parte de la medicina occidental hacia estas molestias, de nuevo confié en la homeopatía para intentar restablecer el equilibrio digestivo, la solución que me ofrecieron era seguir una estricta dieta para matar de hambre a las cándidas; durante meses estaba terminantemente prohibido comer alimentos con azúcar, fructosa o edulcorantes, nada de levadura, ni cereales, ni refrescos, zumos o frutas; no sé quien desfallecería antes si ellas o yo, pero como me crezco ante los desafíos decidí seguir adelante.

Después de dos meses de férrea voluntad ante la triste alimentación espartana iba notando como los síntomas desparecían, pero en ese instante una puñetera araña se cruzó en mi camino.

Informe médico de la loca picadura de araña mala.

No me percaté del momento exacto del picotazo solo sé que a medida que avanzaba la semana mi pierna izquierda se hinchaba como la de un elefante. Con este infecto panorama acudí a urgencias donde me recetaron antibióticos, los medicamentos eliminaron la infección y también toda la flora intestinal, momento muy oportuno para que las cabronas cándidas volvieran hacer acto de presencia cual alien reconquistanto la nave Nostromo al grito de : "Mi caaaaaasa". Algo bueno tuvo este percance arácnido, con mis nuevos superpoderes puedo escalar los muros del cuarto oscuro y lanzar redes a los maromos que me gustan.

A día de hoy se cumplen cuatro meses de esta amarga dieta, al menos en todo este tiempo pude saborear la dulzura en los ojos de Ut, en las risas de Silver's, en las hindúes y cálidas historias de Uno, en las piernas de Susan, en el efímero regreso de CaféOlé, en los viajes de Parmenio, en los versos del lobo Argax, en la eterna elegancia de Calamarin, en la sonrisa de deWitt, en las anécdotas de Justo y SRO, en el cine de Cinexim, en el talento de HugoRedRose, en la sensibilidad de Salvador-Navarro y en el culito de Runagay.

"Who am I to disagree? --- ¿Quién soy yo para discrepar?"







10 de febrero de 2012

Mister Right.

Durante estos años nunca tuviste un mal gesto, ni una mala palabra
jamás te pillé en un renuncio
siempre disponible
dispuesto a agradarme en esas insomnes y solitarias noches
siempre supiste como hacerme reír.

Recuerdo nuestro primer encuentro en aquella reunión tuppersex
otros intentaron eclipsarte
pero tú llamaste poderosamente mi atención con esas venitas
tu asequibilidad y, sobre todo, tu perfecto tamaño.

Gracias por todos esos momentos de locura compartida
en la ducha, en el cine, en la playa.

Sé que desde hace meses te tengo olvidado
hoy me has sorprendido mientras limpiaba viejos rincones
solo para decirme que te sientes abandonado.










"Al final aunque tengas un amor
jamás te habrá querido como
yo te quise a ti".

8 de febrero de 2012

Formato


Esta semana los Pet Shop Boys acaban de lanzar "Format" que recopila las caras B de los singles del dúo desde mediados de los noventa hasta la actualidad, es el segundo recopilatorio de este estilo diecisiete años después del primerizo "Alternative".

En estas canciones se arriesgan experimentando con distintos estilos musicales y si ya de por sí me gustan mucho los "Pechos de los Boys", cuando experimentan me vuelven directamente loco. Muchos de estos temas le dan veinte vueltas a los que incluyen en sus albumes y personalmente creo que tienen más calidad que algunos de sus éxitos.

Letras sobre traiciones, de como llegaron a odiar el rock & roll, de las musculocas que tienen que lucir pectorales bailando en las discotecas, de jóvenes provincianos que van a la capital en busca de marcha y de sexo entre camioneros.

Ellos siempre cuidan el diseño de sus lanzamientos y en este caso vuelven a confiar en el buen gusto minimalista del espléndido diseñador Mark Farrow, uno de mis favoritos y creador de un montón de imágenes icónicas en mi particular santoral.

En definitiva "Format" es un trabajo en donde podemos descubrir y disfrutar las distintas caras de Neil y Chris, entendiendo porque Alaska afirmó que los Pet Shop Boys son un género musical en sí mismo.

"I go up, I go down
I go crazy when you're not around".








6 de febrero de 2012

Siempre.

En lo más crudo del gélido invierno añoro como disfruto siempre de la cálida compañía del estío, porque hay más luz y no soporto el frío. Aunque el invierno nunca me reprimió un impúdico empeño en mostrar desnudez ante indolentes ojos, en la sauna, en las duchas; a pesar de que el alma se encuentre parapetada bajo un desabrido abrigo. Rodeado de gente mientras actúo con la misma intimidad que en casa porque me siento igual de solo con esa compañía, pero no llames a la puerta que no pienso abrirla, ya no dejo entrar a cualquiera y me da igual lo que pienses.

En mis ratos muertos siempre me gustó asomarme a los espejos, aunque eso nunca me ofreció seguridad alguna para relacionarme. Soy un cobarde y me defiendo ante los extraños.

Recopilastes estos indicios para presentar tu acusación, juzgado y condenado por arrogancia en primer grado, eso es porque no me conoces, confundes la auto-protección con la altanería.

Aunque aún recuerde la forma en que calentabas las sábanas en las frías noches de invierno, en mi defensa diré que el futuro no es tan sombrío cuando siempre vuelve el verano ... siempre.








"You're too over sensitive, that's the charge"

"Eres demasiado sensible, esos son los cargos"


3 de febrero de 2012

Cachondo Lynch.

Hace ya algún tiempo que este blog parece haber olvidado el motivo que originó su génesis, difundir y amar la figura de David Lynch y su obra por encima de todas la cosas; para enmendar tal omisión aquí os traigo una pequeña muestra del amplio espectro del talento Lynchiano.

Lynch es un cachondo.

Como les digo...en sus películas siempre hace gala de un particular sentido del humor. No es de extrañar que Lynch idolatre la filmografía del gran Jacques Tati. Tati era poseedor de un inconfundible talento cómico que le llevó a crear un personalísimo universo en el que el personaje del señor Hulot actuaba como revulsivo ante un mundo cada vez más frío e impersonal. Humor visual con mensaje.

Lynch le ha dedicado a Tati algunos sutiles homenajes en sus filmes, pero la escena que ilustrará la comicidad Lynchiana está basada directamente en un hecho real protagonizado por el mismo que interpreta la escena, el compinche musical en casi toda la filmografía de Lynch, el magnífico compositor Angelo Badalamenti.

En sus comienzos Angelo acompañaba al piano a una joven bailarina-cantante (quizás contorsionista vaginal en sus ratos libres) que siempre insistía en invitarle a su casa para que pudiera conocer a su marido. Cuando concertaron una cena se sorprendió de la enorme mansión victoriana en donde residía su compañera, evidentemente tanto lujo no podía mantenerse con su actividad artística.

Una vez allí la cantante-bailarina le presentó a su marido Charlie, el cual no solo no le dió la mano a Angelo, sino que se pasó la noche mirándole con una hosca expresión y no dijo ni una sola palabra durante toda la velada. Ante la incomodidad de la situación Angelo se dirigía a él continuamente para mitigar la tensión pero solo obtenía la callada por respuesta.

Lynch quedó fascinado con las caras que ponía Angelo imitando la insolencia de Charlie cuando le contó esta anécdota, inmediatamente escribió esta escena para la serie película que estaba rodando en ese momento "Mulholland Drive".