22 de septiembre de 2011
22 de septiembre de 2011
Dormir cuatro horas no hizo mella en un incansable ánimo que comenzaba el día contemplando como el alba jugueteaba azafranando las grises nubes sobre el horizonte.
Escudriñando la habitación pude contemplar que mi descanso esa noche no pudo estar mejor acompañado; en el sofá que se encontraba junto al mío contemplé como mi sobrina Lía tumbada y medio dormida ejercitaba sus dedos de buena mañana con su rutina BlackBerry y detrás en otro sofá mi sobrino Caco seguía durmiendo a pierna suelta.
Bajé a la planta inferior para comprobar que todo estaba en calma y que mi querida hermana descansaba antes de comenzar a informar a familiares y amigos.
La surrealista visita a la sacristía hizo emerger mi faceta más histriónica.
Cura - ¿Qué se le ofrece?
Alforte - Padre, venía a reservar un oficio para esta tarde.
Cura - ¿A que hora lo prefiere?
Alforte - Sobre las seis o la siete de la tarde estaría bien.
Cura - No! Será a las cinco.
Alforte - Como usted diga padre (Amén!)
Durante toda la jornada fueron llegando seres queridos que iluminaron con su sola presencia un día lleno de sensaciones encontradas, compañeros y amigos que recorrieron kilómetros de empatía y cariño para abrazar, consolar y escuchar a este exaltado corazón.
Coronas de flores que emocionaron y llenaron de orgullo a este maestro.
Sentí dicha al tener la suerte de conocer a personas que me han regalado su humanidad en un momento tan vulnerable, que con actos demuestran su bondad y que enriquecen la amistad con compañía y cariño impidiendo uno de los temores que mi madre tenía en vida, que me sintiera solo.
Gracias por todos y todas los que durante estos cuatro meses de lucha contra el cáncer han tenido un momento para preocuparse por el estado de salud de mi madre. Desde ayer por la noche ella ya no está entre nosotros, pero seguirá viviendo en nuestro corazón por siempre.
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17 comentarios:
Besos Al.
Un beso muy muy grande!!!!
Lo siento mucho, un fuerte abrazo de corazón.
Ut
Un besote. Cuídate.
Aquí seguimos a tu 'lado' para lo que venga a partir de ahora. Un beso.
Lo siento. Un beso grande corazón
Que sepas que lo siento un montón. Te mando un fuerte abrazo desde la otra punta del país.
.
Alforte, me acabo de enterar. Te mando un gran abrazo.
.
Ein weisser Stern singt ein Totenlied
In der Julinacht,
Wie Sterbegeläut in der Julinacht.
Und auf dem Dach die Wolkenhand,
Die streifende, feuchte Schattenhand
Sucht nach meiner Mutter.
Ich fühle mein nacktes Leben,
Es stösst sich ab vom Mutterland,
So nackt war nie mein Leben,
So in die Zeit gegeben,
Als ob ich abgeblüht
Hinter des Tages Ende,
Versunken
Zwischen weiten Nächten stände,
Von Einsamskeiten gefangen.
Ach Gott! Mein wildes Kindesweh!
. . . Meine Mutter is heimgegangen
Lo siento mucho, Alforte. Un abrazo enorme y muchos besos, muchos.
Lo lamento. Te abrazo
Al, ella seguirá viva en tu recuerdo para siempre.
Un abrazo grande de corazón.
Lo siento muchísimo. No hay palabras de consuelo que puedan reconfortarte en este momento así que te mando un abrazo muy fuerte. Un beso.
MUCHAS GRACIAS A TODOS POR ESTAR AHÍ EN ESTOS MOMENTOS TAN VULNERABLES.
UN ABRAZO SINCERO.
Debido al abandono del blog en estos días hoy he tenido tiempo para contestar a los comentarios de entradas anteriores.
Comienza un nuevo presente, estamos en contacto.
Un abrazo de un lector desconocido.
Un abrazo tan fuerte como me permite la distancia. Pero con el cariño de los que estuvieron allí.
Un beso (permanente)
Warten, gracias por ese abrazo anónimo.
Parmenio, gracias por ese abrazo tan lejano pero a la vez tan cariñoso.
Besos.
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